


Panamá, especial, noviembre 5, 2003
El campeón olímpico Estados
Unidos resistió la presión que le impuso un inspirado equipo de Panamá,
guiado por una magistral labor del derecho Lenín Picota, para llevarse al
final una victoria de 3 carreras por 0, que lo clasifica de primero
en el Grupo B para la muerte súbita del Torneo Preolímpico de béisbol.
Panamá le dio pelea a Estados Unidos durante todo el partido, pero al final
el empuje de los ganadores de la medalla de oro en Sidney en el 2000 resultó
decisivo, en uno de los mejores partidos celebrados hasta ahora en el Preolímpico.
Picota, en un trabajo
inteligente, silenció los bates estadounidenses durante siete entradas, pero
no contó con el apoyo de su ofensiva anulada por cuatro lanzadores norteamericanos.
Panamá, segundo en el Grupo B, enfrentará en la muerte súbita que se inicia
mañana viernes a Puerto Rico, mientras que Cuba lo hará ante Brasil, en una
fase decisiva para todos los equipos.
Robinson elogió a Panamá El mánager Frank Robinson reconoció que el rival
le dio batalla, “pero siempre confío en mis jugadores”, dijo. “Nos salieron
bien los imparables en el momento preciso, sobre todo con dos outs”. Felicitó
al equipo de Panamá por el gran trabajo que hizo y destacó el trabajo de Sherman
Obando, al que aseguró conoce por ser un buen bateador.
El piloto Omar Moreno dio
crédito al trabajo de su tropa y aseguro que el equipo está listo para el
cruce. “Fue un tremendo partido y hay que darle crédito a este equipo.
Ustedes mucho no creían en este equipo y estamos preparado para el cruce”.
“Picota hizo un tremendo trabajo y nosotros queríamos ganar el juego y lastimosamente
no se pudo hacer. Esto quedó en la historia y vamos a prepararnos para lo
que viene.
Di lo mejor de mi y fue un buen partido. Hay que darle crédito a los bateadores
de Estados Unidos, pues todos vienen de niveles superiores. No podemos darnos
el lujo de perder, tenemos listos a Deago y Picota para el otro juego de cruce”.
“Ganó el mejor”, señaló finalmente Moreno, un ex guardabosque que jugó con
los Piratas de Pittsburgh.
Picota y Madson se trenzaron en un emocionante duelo en un partido muy esperado
que estuvo a punto de convertirse en una tragedia luego que una ráfaga de
fuegos pirotécnicos mal lanzados hicieran estragos en la anatomía de un fanático
en las gradas, que tardíamente fue llevado a una clínica con serias quemaduras.
La explosión de fuegos artificiales en las gradas
que también hizo mella en otros aficionados, enmudeció a más de 8 mil personas
impactadas por las fuertes detonaciones que sacudieron dentro y fuera del
Estadio Nacional, en una desafortunada exhibición de pirotecnia que empañó
un partido de gran trascendencia en la pelota americana. Los problemas de
falta de estacionamientos y un lento operativo de las medidas de emergencia
que normalmente se planifican para un evento de esta naturaleza, complicaron
la salida de los heridos.
El vicepresidente de la República, Dominador Káiser Bazán, lamentó lo ocurrido
y dijo que solo una persona está en estado delicado. Descifraron a Picota
Estados Unidos, actual campeón olímpico, pudo descifrarle los lanzamientos
a Picota en el quinto, tras ser silenciados en el primer tercio de un encuentro
cerrado y con mucha intensidad en el terreno. Después de dos outs, Picota
se metió en problemas cediendo un doble al centro de Chris Burke que encontró
jugando corto al ex grandes ligas Rubén Rivera, y luego el primer bate Mike
Rouse se encargó de llevarlo al plato con legítimo doblete contra la cerca
del bosque derecho, para poner a los norteamericanos arriba 1-0.
El leve parpadeo del abridor panameño no opacó en nada su formidable trabajo
en la colina, y aunque algo excedido en sus lanzamientos, se las arregló para
neutralizar nuevamente a la artillería gringa en los episodios 6 y 7.
Mientras Picota hacía su trabajo, más de 8 mil almas en el gigante de Cerro
Patacón se levantaron de sus asientos para respaldar la primera amenaza seria
de los panameños en el séptimo frente al relevista J.D. Durvin. Solo el artillero
Sherman Obando había descifrado a los tiradores estadounidenses antes de la
amenaza en el séptimo de la suerte.
Luis Iglesias abrió el séptimo con boleto gratis, Julio Mosquera lo avanzó
a la intermedia con un infield hit y el emergente Harold Pinto dio un toque
preciso al cuadro para poner hombres en segunda y tercera, con un out.
Con la presión sobre Estados Unidos, Avelino Asprilla se ponchó y el emergente
Dámaso Espino mató las esperanzas de los istmeños de al menos empatar las
acciones, saliendo en roleta al cuadro. Picota salió del juego con arriba
de 110 lanzamientos, realizando una estupenda labor durante siete entradas
en las que se llevó a 12 norteamericanos por la ruta del ponche.
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