

NUEVA YORK, Estados
Unidos, AP, octubre 16, 2003
Los Yanquis ganan el gallardete de la Liga Americana tras derrotar en la undécima
entrada a Medias Rojas y enfrentarán a partir del sábado a los Marlins en
el ‘Clásico de Otoño’
Aaron Boone causó la locura en el Bronx con un jonrón al comenzar la undécima
entrada, para darle a los Yanquis de Nueva York una victoria de 6-5 sobre
los Medias Rojas de Boston, para ganar su gallardete 39 de la Liga Americana
y un nuevo viaje a la Serie Mundial. Boone, quien no abrió el séptimo partido
de la serie, bateó de jonrón el primer lanzamiento que vio del nudillero Tim
Wakefield, quien ganó dos partidos de la serie y estaba en su primera salida
como relevista.

Los Yanquis estaban a
cinco outs de la derrota cuando el boricua Jorge Posada conectó un doble productor
de dos carreras para empatar el partido ante un cansado Pedro Martínez en
la octava entrada.
Los Yanquis abrirán la Serie Mundial como locales el sábado ante los Marlins
de la Florida, que derrotaron a los Cachorros de Chicago en el séptimo partido
de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional el miércoles por la noche. Nueva
York perdía 4-0 en la cuarta entrada y 5-2 en la octava, y Roger Clemens,
el abridor de los Yanquis, salió anticipadamente de partido en lo que parecía
ser el último partido de su legendaria carrera.
Sin embargo, los Yanquis se recuperaron, al revivir todos esos dolorosos recuerdos
que han aterrorizado a los aficionados de los Medias Rojas, como los de Bucky
Dent, Bill Buckner y las décadas de dominio del equipo neoyorquino.
Para los Yanquis, que no ganan la Serie Mundial desde el 2000, este fue su
quinto gallardete en seis temporadas. Los Yanquis y los Medias Rojas, añejos
rivales de la misma división, disputaron 26 partidos en esta temporada, y
varios se fueron a entradas adicionales.
Sin embargo, quien dijo la última palabra en este nuevo capítulo de esta añeja
rivalidad reveló que fue la misma vieja historia, una que los Medias Rojas
maldicen siempre: el uniforme a rayas estará en la Serie Mundial, y la decepción
y la tristeza viajan de vuelta a Boston.
Sólo los nombres cambiaron en este enfrentamiento anual entre los equipos
de Nueva York y Nueva Inglaterra, aunque el resultado fue el mismo.
El panameño Mariano Rivera (foto) no toleró una sola carrera en su
primera salida en la que lanzó tres entradas desde el 6 de septiembre de 1996,
y coronó una noche triunfal para un cuerpo de relevistas de Nueva York, que
tuvo muchos fracasos en la temporada.
En esta ocasión, los relevistas permitieron apenas una carrera en ocho innings,
y Rivera se llevó el triunfo y el premio al Jugador Más Valioso de la Serie
de Campeonato de la Liga Americana. Wakefield, quien entró al relevo en la
décima entrada, dominó a los bateadores de los Yanquis con su pelota de nudillos
en el primer y cuarto partidos de la serie e inició lanzando una entrada sin
permitir anotaciones.
Boone, quien fue adquirido por Cincinnati el 31 de julio, bateó su cuadrangular
hacia las butacas detrás del jardín izquierdo, para provocar la locura en
el vetusto estadio de los Yanquis. No había duda de que el batazo se convertiría
en cuadrangular desde el momento que salió del bat. Fue el primer jonrón de
entradas adicionales para ganar un gallardete para los Yanquis desde que Chris
Chambliss conectó un jonrón ante los Reales de Kansas City en la novena entrada
en 1976. Rivera fue directamente a la lomita, donde cayó al suelo y golpeaba
la placa de caucho de lanzamiento con su mano derecho, y parecía sollozar
cuando el entrenador de los Yanquis, Willie Randolph, lo alcanzó y le dio
un abrazo.
Los Yanquis esperaron a Boone en el plato, saltando de emoción, y lo abrazaron
y lo felicitaron al llegar con la carrera de la victoria. "Caray, no puedo
ni hablar. Es increíble. Mo (Mariano)... hubo tantos héroes hoy, es increíble,
sorprendente, y como me dijo Derek, 'los fantasmas se presentarán tarde o
temprano"'. Rivera probablemente había lanzado su última entrada. El cubano
José Contreras, que desperdició una ventaja de dos carreras en el sexto partido
de la serie, había comenzado a calentar el brazo en el bullpen de los Yanquis.
Por los Medias Rojas, los dominicanos Manny Ramírez de 5-1, y David Ortiz
de 5-2 con una anotada y una impulsada.
Por los Yanquis, los dominicanos Alfonso Soriano de 5-0, y Enrique Wilson
de 3-1; los puertorriqueños Bernie Williams de 5-2 con una anotada y una impulsada,
y Jorge Posada de 5-1 con dos remolcadas; el mexicano Karim García de 3-1.
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