

NUEVA YORK, Estados
Unidos, AP, octubre 25, 2003
El lanzador de los Marlins de Florida, Josh Beckett (foto), fue nombrado
el Jugador Más Valioso (MVP) de la Serie Mundial 2003, por su desempeño sobre
la lomita en la blanqueada que propinó a los Yanquis
de Nueva York.
El abridor tejano de 23 años, llegó al Yankee Stadium para perderle por completo
el respeto al los poderosos Yanquis de Nueva York, el equipo más ganador en
la historia del deporte profesional de Estados Unidos, y lanzó partido completo
sin anotación para ganarse la designación. Beckett (1-1), que sólo había descansado
tres días después de haber perdido el tercer partido, recibió la confianza
del manejador de los Marlins, Jack McKeon, y a pesar de haber descansado sólo
tres días, salió al montículo para hacer un trabajo excepcional

"No ha sido el mérito
mío sino de todos los compañeros, que hicieron un gran trabajo durante la
serie", declaró Beckett. "Estoy muy contento por el premio, pero sobre todo
por el título".
Beckett espació cinco imparables, dio dos bases por bolas y sacó nueve ponches
para ser el decimonoveno lanzador en la historia de las Grandes Ligas que
lograba partido completo sin anotación después que los Marlins derrotaron
2-0 a los Yanquis en el sexto partido de la Serie Mundial que se ganaron por
4-2 al mejor de siete.
"Lo único que puedo decir es que Josh es un lanzador excepcional que tiene
por delante una carrera increíble, como el resto de los jóvenes valores del
equipo", declaró McKeon. "Sencillamente he trabajado con un grupo de profesionales
que ha sido una bendición hacerlo".
Por su parte, el comisionado del beéisbol, Bud Selig, definió el trabajo de
Beckett como algo "excepcional" al hacerlo todo bien en el montículo. Beckett
simbolizo su gran triunfo y el de su equipo al sacar entre el plato y la primera
al boricua Jorge Posada el último "out" del partido que sentenciaba la gran
victoria de los Marlins.
"Siempre estuve en control del partido porque mis compañeros mi dieron todo
el apoyo que necesitaba con el ataque y la defensa", destacó Beckett. "Ahora
podemos ya celebrar por lo grande el título".
Beckett, con sus cambios de velocidad, curvas y especialmente las rectas de
más de 140 kilómetros por hora, entró a formar parte de los grandes lanzadores
de todos los tiempos al ser el primero que completó partido sin anotación
una Serie Mundial desde la del 2001 cuando lo hizo el zurdo Randy Johnson
y también ante los Yanquis, que fueron los derrotados.
El abridor de los Marlins sólo tuvo una mancha en la competición de la fase
final al permitir cuatro carreras en episodio inicial del primero partido
de la serie de campeonato de la Liga Nacional contra los Cachorros de Chicago.
Beckett terminó la postemporada con sólo seis carreras permitidas en 41 episodios
y dos tercios que estuvo en el montículo, una marca para merecer ser con todos
los honores el MVP de la Serie Mundial.
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