


La Habana, especial, octubre 25 2003
Japón saborea el
dulce néctar de la venganza tras doblegar 7-3 en la tarde de este sábado a
Taipei de China por la medalla de bronce del XXXV Mundial de Béisbol.
Los nipones se sacaron la espina que hace par de años le clavó la escuadra
taipeina, en patio propio, pero en el estadio Latinoamericano, que en la noche
será testigo de la discusión del cetro entre Cuba y Panamá. Ante una discreta
concurrencia, los vencedores marcaron en casi todas las entradas, excepto
en la primera, tercera y octava, ante cinco serpentineros contrarios.
El juego estuvo nivelado
hasta el quinto episodio, pues los derrotados empataron por cuadrangular de
L. Hung-Yuan, quien encontró a un corredor en base.
Antes un jonrón del Y.Hsien-Ming en el tercer inning sirvió para igualar tambien
el marcador.
Sin embargo, desde el sexto todo fue distinto, pues se vio solo un equipo
sobre el remozado terreno del santuario de la pelota en Cuba y Japón ganó
el bronce.
Resultó vital en la consecusión del éxito el desempeño del relevista nipón
y ganador T. Tanimura , quien llegó en el quinto capítulo y hasta el octavo
no permitió hit a sus vecninos del este.
Esta es la décimo séptima ocasión en que un elenco del lejano oriente se incluye
entre los tres finalistas y Japón, unico equipo invicto por el grupo A, que
solo perdió un encuentro en todo el torneo, lo merecia. Será justamente Taipei
de China sede del mundial del 2007, pero antes tendrá la oportunidad de tomar
desquite de sus rivales en el mundial de Holanda en el 2005
|