


La Habana, especial, octubre 25 2003
Rebeliones que produjeron
once carreras del sexto al octavo episodio permitieron a Estados Unidos noquear
a Nicaragua, 13-3, en el encuentro que cerró en el Latinoamericano la lucha
por las posiciones del quinto al octavo lugar.
El jardinero Bryan Warner se convirtió en un verdugo para los pinoleros, cuando
despachó la bola con las bases congestionadas y luego doble para remolcar
cinco carreras en total.
Otro destacado en las
filas estadounidenses resultó el designado Harold Berrios, quien disparó cuatro
imparables, entre ellos un jonrón que halló tres compañeros en la ruta, con
el cual dio el golpe de gracia en el final del octavo.
Estados Unidos ligó trece
indiscutibles, en los que incluyó además de los cuadrangulares apuntados,
tres tubeyes a la cuenta de Rolo Ávila, Toby Runfield y ya citado de Warner.
La victoria correspondió al zurdo Jonathan Cannon, quien en siete capítulos
admitió dos carreras limpias, una por jonrón de Justo Rivas (pegó doblete),
mientras ponchaba a ocho y no regalaba boletos.
El derecho David Johnson lanzó el octavo sin contratiempos. El perdedor resultó
el abridor Diego García, con una pobre actuación de seis carreras permitidas
en igual número de entradas lanzadas.
Le continuaron Segundo Salgado y Jairo Pineda, cuyos lanzamientos fueron rechazados
con mucha más potencia por los estadounidenses, los que lograron siete anotaciones
y seis indiscutibles en uno y dos tercios
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