LOS
NUEVE ROSTROS DE OJEDA
CIUDAD DE MEXICO,
México, EFE, julio 22, 2002
El receptor mexicano Miguel Ojeda, de los
Diablos Rojos del México, calificó como un hecho inolvidable el haber empatado
la marca de jugar las nueve posiciones en un partido de la Liga Mexicana de
Beisbol.
Ojeda se ha desempeñado como receptor, jugador de cuadro y en los jardines,
pero nunca como lanzador, lo cual hizo este domingo en el Foro Sol de la Ciudad
de México en la victoria de los Diablos Rojos 9-7 sobre los Pericos de Puebla.
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Inolvidable
partido.
Foto: All Sport
"Hubiera
querido sacar un out como pitcher, pero de todas formas esto es inolvidable,
más porque el equipo ganó", aseguró Ojeda.
El mexicano igualó la proeza de sus compatriotas Nathanael Alvarado (1981 y
1982), Cuitláhuac Contreras (1991) y del dominicano Bernardo Tatis (1994).
Precisamente fue Tatis, ahora mentor de los Diablos Rojos, quien le dio la oportunidad
a Ojeda de pasar por todas las posiciones en el encuentro para convertirse en
el cuarto jugador en conseguir esta marca en la Liga.
Ojeda comenzó en el jardín derecho, en la segunda entrada pasó al central, en
la tercera al izquierdo, en la cuarta jugó en el campo corto, en la quinta tercera
base, en la sexta segunda, en la séptima primera base, en la octava receptor
y en la novena actuó como lanzador.
Como lanzador enfrentó al mexicano Julio Trápaga, quien le pegó sencillo después
de estar cerca del ponche, en cuenta de 2-2.
Ojeda tiene también la marca de ser el único mexicano con cuatro cuadrangulares
en un juego, conseguida en mayo del 2002 en un partido entre los Diablos Rojos
y los Acereros de Monclova.