Durante la semana, el
sonorense se la pasó produciendo carreras para totalizar 11 con siete imparables,
entre ellos tres jonrones. Su jornada estelar volvió a ser en sábado, cuando
disparó dos vuelacercas y produjo cuatro anotaciones en el primer juego de
una doble jornada contra los Mets de Nueva York, en el Shea Stadium, siendo
el factor de la victoria de Arizona.
El mexicano regresa en el momento más oportuno para su equipo que está en
la defensa del título divisional en el Oeste de la Nacional y ya se han despegado
a siete juegos de los Dodgers y a siete y medio de los Gigantes. Arizona se
ve como seguro participante en los playoffs del viejo circuito, más aún por
esa rotación de abridores encabezada por sus dos “aces”, Curth Schilling y
Randy Johnson, quienes suman 34 victorias entre ambos, dejando el resto de
los triunfos (35) de la novena dirigida por Bob
Brenly en las manos de los demás lanzadores, entre abridores y relevistas.
Brenly se convenció finalmente de que Durazo tenía que ser su titular cuando
finalmente pudo jugar en el mes de mayo, después de que un pelotazo en la
mano derecha durante la pretemporada lo mantuvo marginado durante el primer
mes del calendario. Sin embargo, volvió a ser una lesión la que lo mandó a
la lista de incapacitados.
De ese modo, Erubiel apenas ha participado en 38 de los 112 juegos de su equipo,
pero en ellos ha bateado 11 palos de vuelta entera y ha producido 32 carreras.
Estos totales nos indican, que si el de Hermosillo hubiera jugado toda la
campaña y de haber mantenido sus promedios, estaría entre los líderes en esos
departamentos estadísticos.
Sin embargo, como el “hubiera” no existe, el mexicano tiene que volver a batallar
para encontrar el ritmo, tiene que trabajar para adquirir la regularidad y
estar en todos los juegos de aquí al 29 de septiembre, fecha que señala el
final de la campaña regular.
Durazo tendrá la ocasión de volver a brillar de manera importante como lo
hizo en la Serie de Campeonato de la LN del 2001, cuando un jonrón suyo contra
Atlanta, llevó a los Diamantes a su primera Serie Mundial.
Igualmente, aún tiene tiempo de registrar los mejores números de su carrera.
Aún quedan 50 partidos por disputarse y el sonorense está a un jonrón del
mejor total que ha logrado en una campaña que ha sido de 12 del 2001. También
le faltan sólo siete carreras impulsadas para superar las 38 que sumó en 92
juegos del año pasado.
Al analizar su promedio de slugging (.598) que hasta el momento es el mejor
de su trayectoria, se advierte que está haciendo contacto largo con la pelota
más que en otros años y sus 11 cuadrangulares en 112 turnos indican que está
mandando la esférica fuera del parque una vez en cada 10 turnos, lo que es
la media de los grandes cañoneros de todos los tiempos. De este modo, Erubiel,
quien todavía tendrá que alternar la primera base con el veterano Mark Grace
y con Greg Colbrunn, marcha con 67 bases totales, lo que lo pone a 27 de su
mejor marca que fueron las 94 también del año pasado.
El respeto que se ha ganado a pulso está en el hecho de que ya se le considera
un cuarto bat natural, respondiendo con ocho de sus jonrones y 20 de sus producción
cuando es colocado como el “limpiabases”, posición en el orden en la que ha
recibido 16 de las 21 bases por bolas que acumula en el año.
A sus 27 años y con todo y sus ausencias por lesiones, Erubiel Durazo
se está consolidando como el mejor bateador mexicano de la actualidad aunque
todavía le queda mucho camino por recorrer para igualar lo números y las hazañas
de Vinicio Castilla, a quien podría enfrentar en la postemporada porque tanto
Arizona como Atlanta (equipo del oaxaqueño) se ven como los firmes candidatos
para disputar la Serie de Campeonato de la Nacional.
CIUDAD DE MÉXICO, México,
Televisa, agosto 6, 2002.-
A las buenas actuaciones durante el mes de julio de Rodrigo
López, en la pasada semana se sumó el segundo regreso explosivo de Erubiel
Durazo, quien con pocos turnos volvió a ganar el reconocimiento a su talento
como bateador de poder.
Fue un mes el que prácticamente se perdió el primera base de los Diamantes,
quien disputó su último juego el 29 de junio, en Cleveland, y volvió a la
acción el sábado 27 de julio, contra San Diego. En ese partido, se despachó
con un cuadrangular y tres carreras producidas, además de haber recibido una
base por bolas y ser ponchado en una ocasión.

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