

Venezuela, enero 26,
2003
Los Leones de Caracas... la nueva generación por Carlos Guillén
A.
Las últimas tres temporadas de los Leones del Caracas han sido para el olvido, eliminaciones consecutivas en plena ronda regular han contrastado con los años en que consecutivamente se clasificaba, bien al Round Robin (postemporada), o bien a la final, o bien a la Serie del Caribe.
Los fanáticos caraquistas,
acérrimos seguidores del elenco de la capital exigían con prontitud que el
club volviera al status de competidor. Los más "Talibanes" exigían
la incorporación inmediata al club de toda su nómina de grandeligas, para
que de esa manera se lograra clasificar, o en su defecto que rodaran cabezas
en la nueva gerencia.
Pero estas incorporaciones
a pesar de lograrse a medias, no pudo llevar a los melenudos a jugar en enero
(fecha en que se inicia la postemporada). Bob Abreu, máximo líder del club
participó en esas temporadas dejando muy buenos números, entre ellos un campeonato
de bateo en la 2001-2002 con promedio de .402 agregando 8 cuadrangulares y
25 carreras impulsadas en apenas 34 de los 62 juegos pautados para la divisa
capitalina.
La última temporada en Venezuela, la 2002-2003, mostró a unos Leones renovados.
Un polémico cambio con los Caribes de Oriente trajo al grandeliga Tomás Pérez,
a Jackson Melián y a Maicer Iztúris a cambio de Antonio "el Potro" Álvarez,
Liu Rodríguez y Jacobo Sequea, cosa que no fue de mucho agrado en la tribuna,
siendo Álvarez y Rodríguez dos de los jugadores mas queridos por la fanaticada
debido a su rendimiento. Pero alguna razón de fondo justificaba la transacción
y afortunadamente la incorporación al Caracas de Pérez y Melián fue determinante
en el repunte del club en la temporada regular.
La presencia de Tomás Pérez en el terreno de juego fue contundente, el liderazgo
que buscaba la gerencia se solventó con el juego agresivo y cualitativo del
segunda base de la ciudad capital. Melián, por su parte, contribuyó con su
bate y su apreciable defensiva despertando de nuevo el ánimo y la efervescencia
en los fanáticos que anhelaban con desesperación la llegada al Round Robin,
así como también despertó los suspiros de las fanáticas que lo seguían por
otras razones mas allá de su desempeño en el terreno.
Lamentablemente, el Paro Cívico Nacional obligó a la Liga Venezolana de Béisbol
Profesional a suspender día a día los juegos pautados a partir del 2 de diciembre.
Para el momento en que se suspendió indefinidamente el campeonato, los Leones
del Caracas ocupaban el primer lugar de la división centro-oriental, peldaño
en el que no se ubicaban desde hacia mucho tiempo y que seducía a los fanáticos
a soñar con un campeonato nuevamente.
Pero este repunte del club en la 2002-2003 no se debió ni a los grandeligas,
ni a las presiones de la audiencia que día a día se presentaba en el Estadio
Universitario a ver a los Leones, la razón fue la mezcla del talento joven
con el de experimentados jugadores y la dirección acertada del manager Tim
Tolman. Alejandro Machado (probable Novato del Año) alternándose en el campocorto
con José Castillo; Alejandro Prieto en la antesala, Carlos Méndez en la inicial
alternado eventualmente con Jairo Ramos, Tomás Pérez en la segunda, Melián
en el jardín izquierdo, René Reyes en el derecho y Wilfredo Romero en el central;
los grandeligas Henry Blanco y Steve Torrealba haciendo platooning en la receptoría
y una mezcla de buenos abridores importados con relevo nativo en ascenso fueron
parte del porque los Leones llegaron tan lejos.
Por otro lado, la química lograda entre los jugadores hacía cada momento especial,
pues, desde hacía mucho tiempo no se respiraba un ambiente tan positivo como
el logrado este año, cosa que a juicio de los conocedores del deporte resultó
ser factor primordial en los Leones.
El lunes 13 de enero de 2003, la Liga de Béisbol decidió cancelar el campeonato
local así como la participación de Venezuela en la Serie del Caribe. Ahora,
los Leones se marcharán a los Estados Unidos en su gran mayoría, a Italia
y a México a jugar en el verano en espera de que se pueda realizar la próxima
temporada 2003-2004. Se marchan dejando un gran sabor de boca por el espectáculo
ofrecido a los fanáticos, los batazos, las atrapadas de feria, las victorias
ante su "eterno rival" los Navegantes del Magallanes por paliza o bien por
juegos cerrados, los homenajes a las grandes leyendas caraquistas, los vítores
del público a los jugadores destacados que los obligaban a salir al terreno
a quitarse la gorra en señal de gratitud, las sonrisas, los momentos de dificultad,
las celebraciones, las derrotas que siempre fueron cerradas, un mundo de sensaciones
y sentimientos que se espera sean repetido y con creces a partir de octubre
próximo.

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