

"Hay mucho que no han visto todavía de este joven", dijo el manager Dusty Baker.
El hecho de que los aficionados vean a una promesa tal con el uniforme de los Rojos es algo notable.
El ex cazador de talentos Johnny Almaraz, quien ayudó a comenzar las operaciones de los Rojos en República Dominicana hace una década, reclutó a Cueto en marzo del 2004, cuando un amigo le sugirió ver cómo lanzaba este joven bajito y esbelto, durante una de sus visitas.
Cueto firmó por 35.000 dólares, de acuerdo con el ex gerente general Wayne Krivsky, no por la cifra de 3.500 dólares que ha aparecido en varios reportes. De inmediato, fue impresionante su capacidad de lanzar strikes con una recta humeante.
El dominicano embarneció --pesa actualmente 83 kilogramos (183 libras)-- y usó el número 45 en las ligas menores como un homenaje a su ídolo Pedro Martínez, otro lanzador dominicano de poder, de 1,80 metros. Cueto aprendió el cambio de velocidad de Mario Soto, otro compatriota, ex serpentinero de los Rojos, quien trabaja en operaciones de búsqueda de talentos y desarrollo de nuevos peloteros.
Lo mejor de todo es que Cueto mostró destreza para lanzar strikes con la recta y con un slider que describe una curva muy cerrada hacia el plato. Cueto ascendió de los rangos inferiores del sistema de sucursales, hasta alcanzar el punto más alto, la temporada pasada.
Los Rojos tenían contemplado dejarlo en la Triple A cuando se presentó para los entrenamientos de pretemporada. Lo que vieron en marzo les hizo cambiar de decisión: Los bateadores le conectan apenas para .239.
¿Estaba listo?
"Seré honesto. Cuando comenzamos la pretemporada, había quizás más motivos para pensar que él comenzaría la campaña en la Triple A y no aquí", dijo Krivsky, en una entrevista poco antes de que fuera despedido, la semana pasada. "Lanzó tan bien que nos llevó a tomar esta decisión. De hecho, nos facilitó la decisión".
Su debut causó sensación de la noche a la mañana.
Cueto se convirtió en el primer pitcher de la historia moderna --desde 1900-- que poncha a 10 enemigos sin dar un boleto. No toleró sino el jonrón en solitario de Justin Upton en siete entradas del partido que los Rojos ganaron por 3-2 a Arizona, el 3 de abril, retirando a los primeros 15 bateadores. Cuando abandonó la lomita, los aficionados lo ovacionaron de pie. Cueto, quien recurre a sus compañeros para que le traduzcan las preguntas al español durante las entrevistas, no necesitó intérpretes para saber lo que ese aplauso significaba.
"Me aman", dijo.
Lo que encantó a los espectadores fue la forma en que desafió a los bateadores con rectas a la esquina de adentro, y la manera en que no desperdició lanzamiento alguno. De cara a su apertura del martes, en San Luis, Cueto (1-2) ha dado sólo cinco pasaportes y ponchó a 31 enemigos en 33 entradas y un tercio.
"Para ser tan joven, él tiene mucho aplomo", dijo Baker. "No se asusta fácilmente. Es muy competitivo y eso me encanta".
Jorge Posada lesionado. Nota anterior ...
Este artículo no era sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.
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Johnny Cueto sube al montículo, escarba en la tierra con la punta de
su zapato derecho y traza una línea para guiarse, desde el límite
de la placa de goma, apuntando hacia el plato.
Una vez que ha hecho su ritual, el dominicano comienza el calentamiento.
El novato de los Rojos de Cincinnati tira una potente recta, desde el comienzo. Suelta la bola con más energía que elegancia, girando violentamente la pierna derecha para sacar toda la fuerza posible de su cuerpo de 1,77 metros de estatura.
Todo lo que él refleja puede resumirse en una palabra: potencia. Cueto tiene 22 años y lanza una recta de 96 millas por hora. Esos dos números representan apenas el comienzo de la explicación de por qué es tan promisorio para los Rojos, un equipo que comienza a ver resultados tras años de buscar talentos en el extranjero.
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