ANAHEIM, Estados Unidos, AP, octubre 27, 2002

Los Serafines de Anaheim terminaron con una historia marcada por frustraciones y mala fortuna al derrotar 4-1 a los Gigantes de San Francisco en el séptimo juego de la Serie Mundial para conseguir su primer campeonato de las Grandes Ligas.

Anaheim fue parte de la primera expansión en las Mayores en 1961, pero, hasta antes de esta campaña, esta franquicia nunca había ganado siquiera una serie de playoffs

El año pasado, habían terminado los Serafines a 41 juegos del primer lugar de su división, y en el 2002, perdieron 14 de sus primeros 20 encuentros para registrar el peor arranque de campaña en su historia. Sin embargo, el equipo dirigido por Mike Scioscia se recuperó de ambas situaciones para regresar a la postemporada por primera vez desde 1986 y llegar al ansiado campeonato.

Garret Anderson disparó un triple con la casa llena en la tercera entrada para producir tres carreras y cuatro lanzadores limitaron a seis imparables a la ofensiva de los Gigantes, que no pudieron conquistar su primer campeonato como representantes de la ciudad de San Francisco.

En una Serie Mundial dominada por los bateadores, se escribió la poca honrosa marca de que ningún abridor de cualquiera de los equipos llegó siquiera a la séptima entrada. Además, se impuso un nuevo récord de más cuadrangulares entre ambos conjuntos con 21.

La carrera de la quiniela se anotó en la parte alta de la segunda. Después de un out, el boricua Benito Santiago dio la voz de ataque con sencillo al izquierdo, seguido de otro sencillo al central de J.T. Snow, que hizo llegar a Santiago a tercera. Reggie Sanders impulsó a Santiago con elevado de sacrificio al jardín izquierdo.

Los “angelitos” empataron con doble que rebotó contra la barda del jardín izquierdo del otro catcher puertorriqueño, Bengie Molina, quien hizo llegar a la registradora a Scott Spiezio, quien había recibido base por bolas por parte del cubano Liván Hernández.

La voltereta vino con tres grandes anotaciones en la tercera contra el antillano, quien no pudo sacar un solo out en ese inning. David Eckstein y Darin Erstad ligaron sencillos al prado izquierdo y Tim Salmon recibió un pelotazo en la mano derecha para congestionar las almohadillas. Acto seguido, Garret Anderson conectó doblete por todo jardín derecho para vaciar los senderos y dar la ventaja de 4-1 a los locales ante la algarabía de la “Marea Roja”, el público que pinta de ese color las gradas del Edison Field.

Después del batazo de Anderson, Hernández dio pasaporte intencional a Troy Glaus para salir del partido con la derrota a cuestas, en trabajo de apenas dos entradas, con cuatro hits y tres carreras en contra, otorgando cuatro transferencias (una intencional) y apenas un ponche. Lo relevó el zurdo Chad Zerbe, quien sacó los tres outs de la tercera sin permitir más daño.

** Notas de Usa y Canada - MLB

 

Home Argentina Serie Mundial Major League Baseball Béisbol en América Latina