

ANAHEIM, Estados Unidos, AP, octubre 27, 2002
Troy Glaus fue designado
el jugador más valioso de la Serie Mundial, luego
que los Serafines de Anaheim se coronaron el domingo en el séptimo juego.
"No sé realmente si hay alguien en nuestro club que haya recibido la atención
que va de conformidad con sus logros", dijo el estratega de los Serafines,
Mike Scioscia, antes del juego.
"Pienso en Troy, en la comunidad del beisbol, él obtiene todo el respeto que
merece. No creo que haya algún equipo que no conozca del talento de Troy".
Glaus, líder jonronero
de la Liga Americana hace dos años, con 47, simbolizó a una novena que se
recuperó para ganar la Serie Mundial, llevando el
trofeo a Anaheim por primera vez en 42 temporadas de la franquicia en Grandes
Ligas.
Fue golpeado por Jason Schmidt en el quinto juego y por Russ Ortiz en el sexto.
Se recuperó en ambas ocasiones, justo como los Serafines lo hicieron en la
serie.
Glaus fue el jugador más consistente de la serie, con .385 al bate, tres dobletes,
tres cuadrangulares y ocho carreras producidas. Conectó dos garrotazos de
vuelta entera en el primer juego, cuando los Serafines cayeron por 4-3. Se
voló la barda también en el cuarto duelo, otra derrota por la misma pizarra.
Su mayor imparable no se fue al otro lado de la cerca, pero marcó el destino
de la serie. Cuando llegó al bate en el octavo episodio del sexto encuentro,
el sábado en la noche, los Serafines se habían acercado a 5-4, tras ir perdiendo
por cinco anotaciones.
Glaus disparó un doblete productor de dos carreras ante el cerrojero estelar
Robb Nen, que dio la voltereta a la pizarra e inyectó vida a los Serafines,
cuando muchos los daban por muertos.
"El beisbol es un juego curioso. Cualquier cosa puede pasar", dijo en aquel
momento. "Nuestra meta hoy era llegar al séptimo juego. Ahora nos estamos
dando esta oportunidad".
Sin embargo, ya cumplido su sueño no se vanagloria de sus logros individuales
y señala el trabajo colectivo de toda la campaña como el factor más importante
del éxito de Anaheim.
Tras haber conectado dos jonrones en su primer juego de Serie Mundial, simplemente
le importó más el haber perdido ese partido: “No importan (los dos cuadrangulares).
No ganamos hoy”.
Este domingo, ya puede sonreir a plenitud.

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