

ANAHEIM, Estados Unidos,
AP, octubre 28, 2002.-
Benjamín Gil fue el alma de la fiesta en los vestuarios de los Serafines
de Anaheim y lo hizo como lo hacen los mexicanos: con tequila. Gil, un infielder
que solamente tuvo cinco viajes al plato en la Serie
Mundial, había guardado para el momento una botella de tequila y a todo
compañero o entrenador a la vista lo invitaba a tomar un trago, incluso al
manager Mike Scioscia.
"Es lo mejor que ha sucedido en mi carrera hasta el momento", señaló Gil tras
la victoria 4-1 de los Serafines en el séptimo y
decisivo juego de la Serie Mundial.
"Esta ha sido una campaña
inolvidable. Esto nunca, nunca se le va a olvidar a quienes han sido parte
de este equipo", añadió. Gil se fue de 5-4 en la serie, con un partido como
titular en la intermedia. "No se me dieron más oportunidades, pero aproveché
al máximo todas y pude ver al equipo salir adelante", afirmó. Gil ensalzó
la garra de un equipo que a lo largo de toda la temporada siempre se las arregló
para salir victoriosos de momentos adversos.
En cada una de las series de la postemporada los Serafines comenzaron perdiendo,
pero en cada ocasión la balanza se inclinó para Anaheim, una franquicia de
42 años que en sus anteriores viajes a los playoffs habían fracaso estrepitosamente.
Lo más espectacular del equipo esperó hasta el sábado, cuando los Serafines
borraron un marcador en contra 5-0 a la altura del séptimo inning para ganar
6-5 e ir a un séptimo juego.
Y además Anaheim vino de San Francisco con la espalda contra la pared, a una
derrota de la eliminación, luego de haber sido apaleados 16-4 el jueves. "Este
es un equipo que tiene corazón, que tiene deseos de ganar, que en ningún momento
se pierde o se deprime y siempre sigue con la cabeza en alto", afirmó Gil.
"Nunca dejamos que ninguna situación por más difícil que fuera se interpusiera
por delante (...) simplemente nada nos íbamos a parar", agregó.
En un momento de la celebración con el tequila, Gil trató que Scioscia bebiera,
pero el manager supo evitar darle vueltas al asunto. "A Mike no le gusta el
tequila, pero eso no importa", indicó Gil. Soy mexicano, nunca se me va a
quitar. Había que darle un sabor mexicano a esta victoria". Gil adelantó que,
tras celebrar y tomar unas semanas de descanso, se incorporará en diciembre
a la Liga Mexicana del Pacífico con Tomateros de Culiacán.

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