

CARACAS, Venezuela,
El Universal, Alfredo Yánez Mondragón, noviembre 13 2002.-
El duelo de jerarcas tenía que darse necesariamente. El manager Luis Salazar
trató de aliviar la situación ordenando al cerrojo Jorge Julio Tapia que lanzara
boletos intencionales a los grandeligas Endy Chávez y Carlos Guillén, pero
no contaba con el as que su homólogo magallanero le tenía bajo la manga.
El grandeliga Félix Escalona,
quien debió esperar en el banco durante los primeros ocho innings y dos tercios
para demostrar su calidad, salió como emergente con tres hombres en base y
descifró los lanzamientos del apagafuegos litoralense para conectarle el hit
impulsor de las dos carreras que marcaron la diferencia en el juego que los
Navegantes del Magallanes ganaron a los Tiburones de la Guaira con pizarra
de 6 por 4.
El partido comenzó con un excelente duelo de pitcheo entre los lanzadores
Allen Levrault (Tiburones) y Justin Reid (Navegantes), quienes en todo momento
estuvieron por encima de la toletería, llegando a abanicar a quince bateadores
en los primeros cinco capítulos. Ellos dejaron el juego igualado a dos, pero
lleno de emoción y alternativas.
Otra historia se escribió con la llegada de los relevistas, que junto a su
pésima labor, hicieron mostrar a los toleteros el mal momento ofensivo que
viven estos equipos de la división oriental. Aun así, con la ayuda de dos
boletos, un lanzamiento wild y un sacrificio en el último tramo, el equipo
turco pudo salirle al paso a los altibajos de su bullpen.
Los Tiburones no supieron sacarle provecho a la juventud, la presión y el
descontrol de los relevistas Navegantes que sólo gracias a la labor Edgar
Ramos (1-1) rescataron el juego iniciado por Reid.

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