

SAN FRANCISCO, Estados Unidos, AP, febrero 10, 2005.-
El comisionado Bud Selig
está convencido que las nuevas medidas contra el consumo de esteroides
en las Grandes Ligas podrán entrar en vigencia cuando los campos de
entrenamiento abran sus puertas la próxima semana, y le restó
valor a las críticas de que las mismas no son lo suficientemente severas.
"Hemos hecho todo lo posible hasta ahora", declaró Selig.
"Se aplicarán sanciones inmediatas, habrán controles por
sorpresa, y la identidad de un jugador será divulgada si sale positivo.
Es un tema que tomo muy en serio, y creo que el deporte ha salido a darle
la cara. No es un asunto que hemos ignorado".

Las declaraciones de Selig fueron hechas el miércoles en San Francisco, a donde vino para anunciar que esa ciudad será la sede del juego de estrellas del 2007.
Tal cosa pasó a segundo plano, con el dopaje en el beisbol acaparando las interrogantes de la prensa para el comisionado.
El libro de José Canseco, ex jardinero de los Atléticos, y el caso BALCO --que ha salpicado a Jason Giambi, Barry Bonds, Gary Sheffield y otros peloteros-- han puesto a San Francisco y Oakland, como el epicentro de los esteroides.
Selig no aludió en forma directa al libro de Canseco, pero dijo que el vicepresidente ejecutivo de las Grandes Ligas Sandy Alderson, ex gerente general de los Atléticos, se encargará de referirse al mismo cuando el texto sea publicado la semana próxima.
En ese libro, el cubano Canseco supuestamente denuncia que Giambi, Mark McGwire, los puertorriqueños Iván Rodríguez y Juan González, así como el cubano Rafael Palmeiro, se inyectaban esteroides.
Fue apenas en el 2002 cuando las mayores empezaron a realizar controles en buena medida por las denuncias de Canseco y Ken Caminiti, que obligaron la inclusión de los mismos en el nuevo contrato colectivo.
Esa iniciativa, que consistió de un control en el primer año y suspensiones hasta después de un segundo caso positivo, fue blanco de duras críticas, al tildársele de inoperante.
Ante las suspiciones de que varias luminarias usaban sustancias para mejorar su rendimiento y el clamor de legisladores, el beisbol adoptó el mes pasado un régimen de controles más abarcador y severo. De ahora en adelante, el primer positivo significará una suspensión de 10 días y los peloteros podrían ser sometidos a varios controles durante todo el año.
Las dos partes están completando el texto del acuerdo, y Selig dijo que espera que el mismo estará listo para el inicio de la pretemporada.
"Hemos cumplido con lo que se necesitaba hacer", afirmó Selig. "Se nos dijo que no teníamos un programa de controles y se aprobó uno. La gente dijo que era insuficiente. Súbitamente, se dice que quizás esté dando resultados, pero ahora hemos avanzado más. Sé que hay alguna gente que ha sido muy dura con nosotros. Están equivocadas. Es un buen programa, uno severo".
* anterior -- Notas de la MLB
|
||||||||
|
|